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“La química del odio” - Carme Chaparro

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El año pasado disfruté muchísimo con “No soy un monstruo”; primera novela de Carme Chaparro con la que ganó el Premio Primavera de Novela 2017. Me gustaron mucho sus protagonistas y la trama que narraba por lo que, en cuanto vi que publicaba nueva novela en la que rescataba a la inspectora Ana Arén, no sólo me hice con ella sino que la puse al principio de mi lista de pendientes.

Éstas son mis impresiones


Carme Chaparro

Carme Chaparro (Barcelona, 1973) es periodista, con una amplia y consolidada carrera como presentadora y editora en informativos de televisión. Desde hace veinte años está al frente de las principales ediciones informativas del grupo Mediaset, en Telecinco y Noticias Cuatro, espacios para los que ha cubierto los acontecimientos más destacados de las últimas dos décadas.

Firmemente comprometida con la libertad, la igualdad y los derechos de las mujeres, y militante contra cualquier forma de manifestación de violencia hacia las personas más vulnerables, en 2018 recibió el Premio Feminismo PSOE, así como el reconocimiento a su trayectoria por parte del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial.

Su pasión por la lectura se ha traducido en pasión por escribir. Carme Chaparro ha compaginado su trabajo en televisión con colaboraciones como columnista para las revistas Yo Dona —en la que tiene un espacio semanal—, GQ y Mujer Hoy. Actualmente también escribe su propio blog en Yahoo. Con su primera novela, No soy un monstruo, obtuvo el Premio Primavera de Novela en 2017.



Datos técnicos

Título: “La química del odio”

Autora: Carme Chaparro

Editorial: Planeta

Páginas 412

ISBN: 978-84-670-5263-3



Argumento

¿QUÉ HARÍAS SI, TRAS HABER SOBREVIVIDO A LA QUE CREÍSTE QUE ERA LA PRUEBA MÁS DURA QUE PODÍAS SOPORTAR, EL DESTINO TE LLEVARA OTRA VEZ AL LÍMITE?

Para la inspectora jefa Ana Arén no hay tregua: después de que resolviera el caso que prácticamente acabó con ella, debe enfrentarse a un reto endiablado, el asesinato de una de las mujeres más famosas de España.

Siempre cuestionada por su superior, al frente de un equipo que aún no confía en ella y con el foco mediático sobre la investigación, Ana se ve de nuevo ante un crimen aparentemente irresoluble en el que el tiempo y el pasado se empeñan en jugar en su contra.



Impresiones

Los hechos ocurridos hace medio año (y relatados en “No soy un monstruo”) han tenido a la inspectora jefa Ana Arén alejada de la policía. Por fin, el día de Nochebuena, vuelve al trabajo. Lo que parecía iba a ser una reincorporación tranquila por las fechas se convierte en una auténtica pesadilla cuando la duquesa de Mediona, una de las mujeres más famosas del país, aparece asesinada en su propia casa. Ana, al frente de un equipo al que aún no conoce y con la inquina que le tiene su jefe, no sólo tendrá que enfrentarse a ese caso sino a un supuesto accidente que tiene lugar justo después de Navidad: en un hospital, se ha desplomado el suelo de un montacargas y varias personas se han precipitado desde un sexto piso, resultando muertas.

Me ha encantado esta segunda novela de Carme Chaparro. Lo tenía difícil pues el caso tratado en “No soy un monstruo” me gustó muchísimo pero el de esta novela es tan bueno como el de aquélla, sino más. La trama -o las tramas- son superpotentes, la forma en la que están desarrolladas te enreda sin que te puedas escapar y Ana Arén está que se sale.

Efectivamente, hay dos tramas: el asesinato de la duquesa de Mediona y el accidente del ascensor. Dos tramas independientes que, no obstante, recaen en el equipo de Ana quien, recién incorporada, sin conocer aún a los miembros de su equipo y sin que éstos la conozcan y confíen en ella, deberá investigar ambas con todo en contra: la presión mediática derivada del hecho de que la asesinada hubiese sido una asidua del papel couché, el odio que le tiene su jefe, su situación personal… Pero Ana es mucha Ana y nos lo va a demostrar una vez más.

Me gustan de esta serie dos cosas: que los crímenes sean diferentes y que la trama personal de la inspectora Arén se entremezcle siempre con ellos. En este sentido, “La química del odio” sigue claramente la estela marcada por su antecesora “No soy un monstruo”; muchos de los elementos de la primera novela se pueden ver en la segunda y eso ha hecho que me haya gustado de la misma manera.

Por cierto, aunque los casos a investigar en esta ocasión son diferentes de lo investigado en la primera novela, en esta serie entiendo que es muy recomendable seguir el orden de publicación. La parte personal tiene mucho peso pero es que, además, en la segunda novela se hace referencia a los hechos ocurridos en la primera y a algún personaje muy importante de ella por lo que, de leer la segunda y luego la primera, habrá algún dato transcendental que ya conocerá el potencial lector y que le puede aguar la sorpresa. Así que, en este caso, mejor seguir la serie en orden.

Es un narrador en tercera persona quien nos va a ir contando toda la historia, de una forma lineal compaginando, de forma acertada, la narración y el diálogo. La historia está dividida en cincuenta y cinco capítulos numerados y sin título, de corta extensión. Ocasionalmente, nos encontramos con una frases con una grafía distinta -en cursiva- que nos acercan al asesino o, mejor dicho, a sus pensamientos; esas frases aparecen siempre bajo una especie de subcapítulo -en este caso sin numerar pero sí con título, siempre el mismo: “El odio”. En esos extractos podremos acercarnos un poco a la mente enferma del asesino pero no saber quién es porque eso es algo que hasta el último momento desconoceremos

La historia se cuenta con buen ritmo desde el principio y un ritmo casi endiablado al final. Resulta de fácil y muy entretenida lectura y, como suele ser típico en estas novelas negras tan cercanas al thriller, hay giros inesperados, sorpresas varias, que hacen que, llegado un momento, soltar el libro sea una quimera. La trama está muy bien llevada, todo queda resuelto de forma satisfactoria y el último capítulo deja abierta la posibilidad a una tercera entrega (que espero y deseo que haya)



Conclusión final

Con “La química del odio” Carme Chaparro y Ana Arén demuestran que han venido al mundo de la novela policíaca para quedarse. Si os gustó “No soy un monstruo”, esta nueva novela no os defraudará: diversión,  entretenimiento y
sorpresas en una novela que no podréis parar de leer


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